Movimiento
Sinfónico
"El Caballero y el Dragón"
Euskadiko Orkestra
Director: Diego Martín Etxebarria
Música: Gabriel Loidi
24 de mayo de 2025, 19:00
Lekuona Fabrika, Errenteria
“El Caballero y el Dragón” es el tercer movimiento de mi tercera
sinfonía, denominada “Sinfonía del Templo”, compuesta en 2024. La idea
surgió de la siguiente manera: al terminar el curso anterior, despedí a
mis alumnos contándoles un cuento. Mi intención era animarles a seguir
ahondado en el conocimiento de sí mismos, sin temor a sus propias
emociones, como veníamos haciendo a lo largo del curso.
El Caballero, el Dragón, el
Guerrero, el Niño y el Templo
“Un caballero noble y hermoso tuvo un sueño. Una bandada de pájaros de
distintas especies trajo unmensaje divino. La bandada se posó en el
suelo formando un círculo, para luego abrirse por un lado. En elcentro
apareció una oca. La oca advirtió al caballero de la existencia de un
templo sagrado en el que encontraría una paz infinita. Siguiendo el
canto de la oca y el vuelo de los pájaros, el caballero emprendió un
largo viaje en busca del templo, pasando por numerosas tierras, pero
sin tiempo para parar en ellas y disfrutar de sus riquezas. La bandada
de pájaros guiaba al caballero desde el horizonte indicándole la
dirección que debía seguir. Un día, agotado por una búsqueda
interminable, comenzó a dudar de la existencia del templo y pensó en
abandonar el viaje para regresar a casa. Justo antes de emprender su
regreso, paró a dormir en una cueva. Al entrar en ella, vio que allí se
encontraba el templo sagrado, pero, en su puerta, había un dragón
gigante echando fuego por la boca.
El caballero se convirtió en guerrero y luchó sin descanso para
cortarle al dragón su cabeza. El fuego del dragón quemaba la piel del
guerrero. La lucha fue larga como su viaje. Agotado, el guerrero cayó
tendido, para morir a los pies del dragón. Justo antes de morir, el
guerrero recuperó la mirada pura del niño que fue y comprendió que el
dragón no era más que su propia herida, y el fuego, su dolor. El
guerrero murió como noble caballero y el dragón se calmó y lo cogió en
sus brazos. Al cogerlo, el guerrero se transformó en niño. El niño
entró en el templo y se sentó junto a la oca en el centro, rodeado de
pájaros de distintas especies. La paz era infinita. El templo fue su
maestro. El niño se hizo sabio y desde su templo contempló la belleza
del mundo.”
En el primer movimiento de la sinfonía transcurre el sueño. En el
segundo, el largo viaje. En el tercero, el hallazgo del templo, la
lucha entre el guerrero y el dragón, y la transformación del guerrero
en niño sabio que entra en el templo.
En muchas culturas existen cuentos sobre guerreros y dragones, pero
habitualmente el guerrero gana la batalla y corta la cabeza al dragón.
Sin embargo, en este cuento no se trata del triunfo del bien sobre el
mal, del arcángel San Miguel doblegando al diablo. Tampoco se trata del
triunfo de la razón sobre las emociones, de la lucha entre la cabeza y
el corazón que mantiene al ser humano dividido.
Este cuento habla más bien de la paz entre el corazón y la cabeza. No
se trata de negar las emociones, sino de aprender a conocerlas para
conducirlas sin traicionar la esencia humana, algo para lo cual hace
falta también mucha cabeza.
Tras despedirme de mis alumnos, di un paseo por el monte Urgull.
Mientras contemplaba la belleza de un cálido atardecer de junio, junto
al mar, me di cuenta de que ese cuento era el tema de mi siguiente
sinfonía. La obra está dedicada a todos los que en algún momento han
sido mis alumnos.
Información
sobre el concierto
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